En julio, la empresa coreana Kia anunció una inversión de 649 millones de dólares para impulsar la producción en México del EV3, su primer vehículo 100% eléctrico en Nuevo León. Esta inversión contempla el desarrollo de una red de carga y la construcción de un parque solar, así como una planta de tratamiento de aguas residuales.
La inversión es parte de los proyectos alineados con el Plan México, una estrategia del gobierno federal que busca fortalecer los sectores productivos y que quiere impulsar una transición hacia industrias más sostenibles.
La llegada y el desarrollo de industrias vinculadas con la transición energética, como la electromovilidad, son parte de lo que busca entender Greening Mexico, un proyecto que desarrollan investigadores del Tecnológico de Monterrey sobre las políticas industriales verdes en el país y las capacidades de los estados para impulsar estos sectores.
¿Qué es una política industrial verde?
Las políticas industriales son herramientas que utilizan los gobiernos para impulsar sectores productivos, como incentivos fiscales, créditos preferenciales y subsidios para atraer mayor inversión.
Cuando estas políticas tienen un enfoque verde, es para impulsar sectores relacionados con las energías renovables, las baterías, los componentes para paneles solares y la infraestructura para la transmisión eléctrica.
Sin embargo, Mariana Rangel Padilla, profesora investigadora de la Escuela de Ciencias Sociales y Gobierno (ECSG) dice que el desarrollo de estos sectores tiene impactos ambientales. Ahí radica la importancia de estudiar cómo se diseñan y ejecutan las políticas industriales verdes y los efectos en las regiones donde se implementan.
“No todos estos sectores verdes son tan amigables con el medio ambiente. El caso más evidente es el litio: lo que implica su explotación, si requiere mucha agua o qué impacto ambiental tiene. Hay que evaluar bien los costos y beneficios de desarrollar esos sectores”, señala Rangel Padilla.
¿Qué condiciones permiten las industrias con políticas verdes?

Rangel Padilla explica que la iniciativa busca entender qué condiciones permiten que estas industrias se desarrollen en distintas regiones del país. Así como el papel que juegan las políticas públicas, el financiamiento, la formación de talento y la coordinación entre gobiernos, empresas y universidades.
“No es resultado de la casualidad. Se fijan metas, se negocia, se analiza qué incentivos se requieren, qué proveedores tienen que llegar o qué tipo de habilidades necesitan desarrollar los técnicos y los ingenieros”, dice Rangel Padilla.
En el proyecto también participan Ernesto Stein y Sebastián Mazzuca, investigadores de la ECSG, quienes son parte del programa Faculty of Excellence del Tec. Además, se desarrolla en colaboración con el Net Zero Industrial Policy Lab de la Johns Hopkins University.
Las capacidades estatales para una transición verde
Para las administraciones estatales, no basta con diseñar políticas industriales verdes; tienen que llevarlas a la práctica con recursos financieros, personal capacitado y conocimientos técnicos.
“La colaboración entre gobierno, empresas y academia es fundamental porque ningún actor tiene el conocimiento completo de lo que se requiere. Hay una necesidad fuerte de coordinación, tanto de parte del gobierno, en términos de capacitación, normas y estándares, como de los empresarios, para compartir información sobre sus expectativas y necesidades”, agrega Rangel Padilla.
Por ejemplo, Rangel Padilla dice que entre los factores que evalúa el proyecto están la experiencia y permanencia de los funcionarios encargados de estas políticas, principalmente en los mandos medios de las administraciones estatales, así como su conocimiento sobre la industria y su habilidad para vincular a empresas, gobiernos y otros actores.
“No es lo mismo que tengas un funcionario que tiene cierto conocimiento de la industria o de los negocios, que sabe qué costos enfrentan los empresarios y que puede vincular distintos actores, a uno que tenga habilidades que no corresponden a generar política industrial e implementarla”.
De los estudios de caso a una base de datos nacional
Para evaluar esas capacidades, los investigadores combinan estudios de caso con la construcción de una base de datos que permitirá realizar análisis cuantitativos. Comparan estados que han aplicado políticas similares para observar cómo las han implementado y tratar de identificar qué factores pueden explicar resultados distintos en aspectos como la generación de empleos y empresas, y la incorporación de proveedores locales a nuevos proyectos.
Para construir la base de datos, colaboran con el Net Zero Industrial Policy Lab recopilando información de las políticas y capacidades estatales de las 32 entidades del país. Este repositorio servirá para probar hipótesis sobre los factores que pueden influir en su adopción e implementación.
Uno de los sectores que actualmente estudia el proyecto es el de los vehículos eléctricos. El equipo reúne datos sobre el desarrollo de esta industria en Nuevo León, Puebla y San Luis Potosí para analizar las estrategias que han seguido estas entidades.
Greening Mexico: un observatorio de las políticas industriales verdes
Los investigadores también desarrollan el Greening Mexico Industrial Policy Observatory, una plataforma digital que permitirá dar seguimiento a las políticas industriales implementadas.
El lanzamiento de esta herramienta está previsto para finales de 2026, dice la investigadora. Explica también que esta plataforma utilizará mapas interactivos para mostrar dónde se anuncian estas iniciativas, dar seguimiento a su implementación y analizar la coordinación entre gobiernos.
Además, incluirá información sobre estrategias de electromovilidad, parques industriales con objetivos de cero emisiones netas y las capacidades de las agencias estatales de energía.
Además de generar publicaciones científicas, el equipo busca que los datos y los estudios de caso sean útiles para tomadores de decisiones.
“Queremos hacer policy briefs que identifiquen cuellos de botella o casos de éxito, y también ver qué tanta alineación hay entre lo federal y lo subnacional”, dice Rangel Padilla. “Si logramos identificar algunos factores de éxito y oportunidades para que México entre a nuevos nichos, podemos usar el crecimiento verde como una palanca de desarrollo”.
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