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Biometría e IA para analizar las emociones al negociar y presentar proyectos

Investigadores de EGADE Business School desarrollan una metodología que combina biometría e IA para estudiar las emociones durante negociaciones y presentaciones profesionales.
Los investigadores desarrollan una metodología para la enseñanza de la negociación basada en biometría, IA y neurociencia. (Ilustración: Getty Images)

Un estudiante de posgrado presenta su proyecto integrador ante tres expertos de la industria, quienes lo escuchan con atención. Mientras explica su propuesta, se mantiene tranquilo: su voz es firme y respira con calma mientras observa el cronómetro. Tiene el control de la situación hasta que llega una pregunta difícil. El momento se vuelve tenso: su ritmo cardíaco se acelera, sus palabras tropiezan y, por un momento, pierde la concentración.

Este es uno de los escenarios diseñados por investigadores de EGADE Business School del Tecnológico de Monterrey, donde utilizan tecnologías biométricas e inteligencia artificial (IA) para estudiar cómo las emociones influyen en procesos como negociaciones y presentaciones profesionales.

El ejercicio forma parte de un proyecto que busca analizar las respuestas emocionales en este tipo de situaciones. Para analizar las reacciones, el sistema registra señales fisiológicas del estudiante durante la actividad.

Un reloj mide su frecuencia cardíaca y una diadema analiza su actividad cerebral. Un modelo de IA procesa los datos para identificar momentos de ansiedad, inseguridad o nerviosismo. Con esa información se genera un reporte que permite al alumno reconocer puntos críticos y ajustar su estrategia para gestionar mejor sus emociones.

Un proyecto que explora las emociones en el aprendizaje

El experimento es parte del proyecto “Biometric Technology in Business Education: Visualizing the Invisible in Learning”, impulsado por Eloísa Pérez y Omar Velasco, de la Dirección de Innovación Educativa, e Isaac Lemus y Jairo Alonso Orozco, profesores investigadores, todos ellos de EGADE Business School.

“Lo que buscamos es integrar esta metodología o framework para diseñar experiencias de aprendizaje en el aula que permitan generar autoconciencia, es decir, que el alumno aprenda de manera consciente a regular sus emociones”, explica Pérez, directora de Innovación Educativa. “Con base en data real y directa, podemos hacer un análisis mucho más preciso y conocer mejor a las personas desde otra óptica, desde lo invisible”.

Esta iniciativa nació a partir de una convocatoria Novus de innovación educativa que impulsa a profesores del Tec de Monterrey a experimentar con nuevas tecnologías educativas. Se implementó en el Experiential Classroom, un espacio del Living Lab del Institute for the Future of Education, ubicado dentro del Expedition FEMSA, en el campus Monterrey, en el que los docentes tienen a su disposición tecnologías para analizar las respuestas emocionales de las personas.

Cómo trabajan la biometría y la IA

El equipo desarrolló una serie de experiencias piloto en posgrados de EGADE, como la Maestría en Finanzas y la Maestría en Administración de Empresas (MBA).

También realizaron pruebas en un curso de pregrado de la Escuela de Humanidades y Educación, donde alrededor de 60 estudiantes participaron en simulaciones de negociación, ejercicios de rol y presentaciones ante ejecutivos.

Los estudiantes utilizaron dispositivos que registran señales fisiológicas, como smartwatches capaces de medir frecuencia cardíaca, temperatura corporal o sudoración. También emplearon diademas que registran actividad cerebral para identificar patrones de concentración o fatiga mental. Los datos recolectados por estos sensores se procesan en tiempo real con herramientas de análisis y modelos de IA.

“Tenemos un test previo a la experiencia donde el alumno habla de su autopercepción, cómo se siente cómodo y qué tanto se percibe en su negociación o comunicación. También hay una reflexión posterior para saber cómo se sintió y esa es la información que vamos a analizar, para ver si lo que percibe de su conciencia emocional se valida con la data”, explica la directora. “Lo que recibimos son ceros y unos; pero con base en esa información y el apoyo técnico del equipo del Living Lab, buscamos insights estratégicos”.

Qué revelan los datos

El profesor Isaac Lemus implementó una de las experiencias piloto con estudiantes del MBA a través de simulaciones de negociación, donde los participantes asumían distintos roles en un escenario de consultoría.

Primero actuaban como líderes de un equipo y negociaban con un consultor sobre el desempeño de un proyecto. Después intercambiaban roles y negociaban con un cliente insatisfecho. Tras el análisis con sensores biométricos, tanto estudiantes como profesores reflexionaban sobre patrones emocionales que identificaban durante las negociaciones. “Uno de los insights principales que tuvimos es que la gente no se pone tan nerviosa cuando presenta algo, sino más bien cuando la cuestionan”, señala Lemus.

Por su parte, Jairo Orozco utilizó el sistema en el curso de Proyecto Integrador del MBA, donde, luego de trabajar en la solución de un problema real para una empresa, los estudiantes presentan sus propuestas ante expertos del sector empresarial, quienes les hacían preguntas y evaluaban sus propuestas. En este caso, tanto alumnos como evaluadores utilizaban sensores biométricos durante el pitch para registrar las respuestas emocionales de ambos en tiempo real. 

“Uno en clase evalúa si hizo bien el problema y las entrevistas, si tuvo buenos insights, pero esta evaluación va más allá. El mundo real es diferente, implica cómo te comportas, te expresas y cómo manejas los momentos más críticos”, dice Orozco. “También queríamos ver cómo el estudiante y el experto se conectan, cuáles son las emociones y los picos emocionales que tienen los expertos simultáneamente con los estudiantes cuando están presentando. Muchas veces uno siente cuando el otro se interesó y queríamos ver si esos momentos también aparecían en los datos”.

Eloísa Pérez e Isaac Lemus asistieron a la gala de los QS Reimagine Education Awards 2025 para recibir la distinción por esta iniciativa en la categoría Neuroscience of Learning Award. (Foto: Cortesía)

Biometría e IA para enseñar negociación y gestión emocional

Después de cada experiencia, los estudiantes reciben un informe generado con IA sobre las respuestas fisiológicas que registraron durante su presentación. Los reportes incluyen gráficos y videos que muestran los momentos donde se detectaron cambios emocionales, junto con recomendaciones para mejorar la gestión del estrés y la comunicación.

Lemus explica que tras recibir sus reportes, algunos estudiantes se mostraron sorprendidos e interesados en profundizar más en el tema. “Hubo personas que me buscaron después de la sesión porque se reflejaron mucho en los resultados y querían saber más sobre cómo trabajar el control de emociones”, comenta el profesor.

El objetivo de los investigadores es desarrollar una metodología que integre tecnología biométrica, IA y experiencias de aprendizaje basadas en negociación, además de principios de neurociencia para entender cómo reacciona el cerebro ante momentos de presión e incertidumbre.

El siguiente paso: escalar la metodología

Aunque el desarrollo y los primeros pilotos se realizaron en cursos de negocios, la directora señala que esta metodología podría escalarse a otras áreas de aprendizaje.

“El siguiente paso es completar el análisis de los datos para consolidar la metodología y, desde el área de innovación curricular, impulsar su implementación a mayor escala. También queremos evaluar el costo del equipo, qué infraestructura se requiere y qué implicaciones tendría para la operación”, explica Pérez.

El equipo también explora una nueva línea de investigación para el desarrollo de herramientas predictivas a partir del uso de IA y los datos biométricos recopilados en los experimentos. El objetivo será crear modelos que puedan anticipar cómo reaccionan los estudiantes ante situaciones de presión y ayudarles a diseñar estrategias para gestionar sus emociones y mejorar su desempeño durante una negociación y en otros contextos profesionales.

“Ahora tenemos herramientas analíticas muy poderosas. Entonces la educación va hacia entender qué hacemos con esa información y cómo tomamos decisiones con ella”, agrega Orozco.

El proyecto fue reconocido en los QS Reimagine Education Awards 2025, en la categoría Neuroscience of Learning Award, donde se le reconoció como Silver Winner. Además de generar publicaciones científicas, el proyecto busca sentar las bases para nuevas formas de evaluar las habilidades de negociación, comunicación y liderazgo mediante biometría e IA.

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Autor

Picture of Ricardo Treviño