Por Yolanda Heredia-Escorza y Cynthia Pasquel-López
La alfabetización sigue siendo un desafío en diversas partes del mundo. En Chiapas, se ha explorado una solución tecnológica con una aplicación educativa para apoyar el aprendizaje de la lectoescritura en menores de ocho años de edad.
La investigación “The Impact of Educational Software on Literacy Learning in Childhood” identificó que trabajar una aplicación llamada Leo Leo, tanto en casa como en el salón de clase, permitía que los estudiantes de preescolar obtuvieran mejores resultados que quienes solo la utilizaban en casa.
Por su parte, los alumnos de primaria que trabajaron con esta herramienta en ambos espacios también superaron al grupo control en desempeño. Incluso quienes enfrentan más dificultades lograron avances significativos, superando el promedio de habilidades de sus respectivos grados académicos.
Estos resultados refuerzan el planteamiento del potencial de la tecnología como un apoyo personalizado y sistemático en la enseñanza, especialmente cuando se integra de manera consistente en el aula.
Enseñar a leer y escribir es un objetivo esencial de la educación, ya que estas habilidades abren las puertas al lenguaje escrito y al diálogo activo con la sociedad.
Aunque los niños pueden adquirir estas capacidades entre los cinco y seis años –con la estimulación adecuada–, quienes no lo logran enfrentan un riesgo de exclusión cultural. Según la ONU, garantizar una educación inclusiva y de calidad para 2030 es fundamental, pero en México los retos persisten: uno de cada dos jóvenes de 15 años no comprende lo que lee.
En este contexto, la tecnología y las herramientas educativas personalizadas representan nuevas oportunidades.
Implementación de la aplicación Leo Leo
La conciencia fonológica es una habilidad compleja que implica identificar y manipular las unidades del lenguaje. Se considera una habilidad metalingüística porque reconoce que un grafema —la forma escrita— representa un fonema —el sonido—, y que la combinación de distintas unidades sonoras y escritas da lugar a una palabra.
La investigación en lectoescritura destaca que el uso de tecnologías educativas estructuradas fortalece habilidades clave, como el vocabulario y la relación entre letras y sonidos, lo que favorece el aprendizaje autónomo.
Chiapas —un estado con una rica diversidad cultural y lingüística, pero con altos índices de analfabetismo y bajos niveles educativos— fue la entidad en la que se implementó el proyecto de fomento de las habilidades fonéticas, previas a la lectoescritura, con la aplicación Leo Leo para realizar las mediciones de la investigación mencionada.
Para el proyecto, se dotó a las escuelas con 361 tabletas y se capacitó a docentes en el uso pedagógico y evaluativo de tecnología.
Este proyecto evaluó la efectividad de la metodología pedagógica y de la herramienta tecnológica, centrándose en tres aspectos clave: la eficacia en el desarrollo de habilidades, la relación entre el uso sistemático y el aprendizaje, y el impacto en estudiantes con mayores dificultades iniciales.
En la medición se utilizó un modelo con dos grupos experimentales y un grupo testigo con estudiantes de preescolar y primaria. Participaron 1,273 niños de 32 escuelas, divididos en tres grupos: el Grupo 1 empleó la aplicación tanto en la escuela como en el hogar, el Grupo 2 solo la utilizó en casa y el Grupo 3 era el grupo control, sin intervención.
Leo Leo utiliza videojuegos e inteligencia artificial para adaptarse a las necesidades de los usuarios. Incluye actividades interactivas, ejercicios de lectura y escritura, así como contenidos ajustados a distintos niveles de habilidad.
Resultados
En preescolar, los mayores progresos se observaron en los niños que completaron al menos el 70% del programa, siendo especialmente notable el impacto positivo cuando la aplicación se usó de manera combinada en el aula y el hogar. En primaria, los resultados también favorecieron al grupo que utilizó la herramienta en ambos espacios (en la escuela y en la casa).
Además, se identificó una relación directa entre el progreso en lectoescritura y el uso constante y sistemático de la aplicación, lo que refuerza su potencial como herramienta tecnológica para el desarrollo de estas habilidades, especialmente cuando se integra de manera regular en la práctica educativa.
Leo Leo también tiene un impacto importante entre los estudiantes con mayores dificultades iniciales. En preescolar, los niños con puntajes más bajos en la evaluación inicial mejoraron significativamente al usar la aplicación, ya sea en el salón y el hogar (Grupo 1) o solo en casa (Grupo 2), superando el promedio del grado.
En primaria, los estudiantes con menores puntajes también evidenciaron mejoras importantes. Aquellos que emplearon la aplicación en ambos espacios (Grupo 1) o únicamente en casa (Grupo 2) superaron el promedio del grado.
Estos hallazgos resaltan que los estudiantes con mayores dificultades iniciales son quienes más se benefician del uso sistemático de herramientas tecnológicas, especialmente cuando se combina su implementación en el aula y el hogar.
Actualmente, se ha comenzado a implementarse un proyecto muy similar en Nuevo León, que amplió el tamaño de la muestra para mejorar la confiabilidad de los resultados.
Nota: Este proyecto es una muestra de la fusión de voluntades, entre el Centro de Primera Infancia, la Escuela de Humanidades y Educación del Tecnológico de Monterrey, el Banco Interamericano de Desarrollo, la empresa Wumbox (desarrolladora de la aplicación Leo Leo) y la Secretaría de Educación de Chiapas, para mejorar las habilidades de lectoescritura en estudiantes de tercero de kínder y primero de primaria.
Autoras
Yolanda Heredia-Escorza. Psicóloga clínica de la Universidad Iberoamericana, maestra en educación por la Universidad Regiomontana y doctora en política social de bienestar comparada de la UANL y la Universidad de Texas. Es profesora investigadora de la Escuela de Humanidades y Educación del Tec de Monterrey. Ha realizado investigación y consultoría, dirigido más de 50 tesis y disertaciones, publicado diversos trabajos y además es miembro del SNI nivel 1.
Cynthia Pasquel-López. Doctora en Innovación Educativa por el Tec de Monterrey. Tiene experiencia en el diseño, implementación y evaluación de proyectos educativos centrados en la primera infancia, el aprendizaje mediado por tecnología y la formación de padres, docentes y profesionales. Su enfoque se caracteriza por la integración de metodologías innovadoras y el uso estratégico de herramientas digitales para promover aprendizajes significativos. Está al frente del Centro de Primera Infancia del Tec de Monterrey.


