Las micro y pequeñas empresas (Mypes) representan más del 90% de las compañías en América Latina y el Caribe y generan alrededor del 47% de los empleos de la región. Sin embargo, el 30% de ellas no sobrevive a los primeros cinco años debido a desafíos como el acceso limitado a la tecnología.
Ante este escenario, el Grupo Educativo Tecnológico de Monterrey, a través del AI for Manufacturing and Supply Chain Institute (AIMS), y el Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) relanzaron en México el Low Income Firms Transformation (LIFT) Lab, una iniciativa de investigación aplicada para el fortalecimiento de microempresas y pequeños comercios en la región.
El LIFT Lab fue fundado en el MIT en 2021 por Josué Velázquez, entonces investigador del Center for Transportation & Logistics y hoy director del AIMS. Su objetivo es fortalecer las capacidades de gestión de estos negocios en logística y cadenas de suministro con herramientas de inteligencia artificial (IA) y colaboración con la industria.
Hoy opera en 10 países, colabora con más de 20 universidades en la región y ha forjado alianzas con empresas como FEMSA.
“Hoy es un día especial porque estamos trayendo un laboratorio y continuando un trabajo extenso de colaboración que hemos realizado con MIT durante los últimos diez años”, destacó Javier Guzmán, vicepresidente ejecutivo de Investigación del Grupo Educativo Tecnológico de Monterrey. “Trabajar en proyectos como este, enfocados en microempresas, microemprendedores y las poblaciones más vulnerables de la sociedad, es una gran oportunidad para nuestro país y para América Latina”.
Tienditas, changarros y fondas: dificultad para digitalizar
En el Tec, este espacio busca escalar el alcance de tecnologías y proyectos para apoyar a mypes en temas como administración y capacitación, señaló Velázquez.
Esos establecimientos —que pueden ser tienditas de la esquina, changarros y fondas familiares— se caracterizan por tener menos de 10 empleados y trabajar con recursos limitados, lo que les dificulta adoptar tecnología y digitalizar sus operaciones.
El laboratorio contempla una agenda de investigación enfocada a buscar soluciones con IA, análisis de datos y gestión y cerrar las brechas de conocimiento que enfrentan los microempresarios.
Velázquez señaló que ya existen líneas de trabajo y proyectos del MIT LIFT Lab que se escalarán con una mayor participación de estudiantes y profesores del Grupo Educativo como la estrategia AI for Inclusion.
Lupita, la asistente virtual que asesora a comerciantes
Entre los proyectos que el LIFT Lab ha impulsado está Lupita, un asistente virtual que funciona como un asesor para los comerciantes en temas de ventas, inventarios, pronósticos de demanda y recomendaciones de compra.
Se usa con comandos de voz en conversaciones sencillas con información valiosa para una mejor toma de decisiones. “Son tecnologías que van desarrollándose de tal forma que permiten a una persona con poco conocimiento acceder a un universo de oportunidades para la gestión”.
Otro enfoque es la capacitación y educación personalizada para los comerciantes, con tutores inteligentes y avatares virtuales impulsados por IA, programados con lenguaje cercano.
La logística de última milla
El laboratorio también desarrollará proyectos de logística de última milla, que representa el costo logístico más alto de la cadena de suministro. Por ejemplo, soluciones para optimizar las operaciones de distribución entre proveedores y los pequeños comercios.
Uno de los proyectos es CuantoTengo, que aprovecha tecnologías de visión computacional para, a partir de una fotografía, identificar los productos existentes en el inventario y saber cuándo reabastecer.
“Si podemos lograr investigación que permita mejorar la supervivencia de estas tiendas, mejorar la frecuencia de pedidos y fortalecer la interacción con sus principales proveedores, eso va a ayudar a todo el ecosistema a generar valor”, señaló el director del AIMS.
Velázquez habló de otra área que comprenda el comportamiento de los consumidores y las dinámicas de las comunidades aledañas. Son estudios en los que participan miles de compradores para entender sus necesidades, la demanda de productos y servicios, así como comprender hábitos y oportunidades para los negocios.
El laboratorio impulsa proyectos que generen datos sobre el comportamiento de estos actores en el ecosistema comercial. Uno es el LIFT Performance Index que ayuda a medir el desempeño de las mypes a través del monitoreo de variables como ventas, inventarios y comportamiento de la demanda. El objetivo es generar evidencia sobre la situación de los negocios pequeños.
Comercio electrónico y personalización de productos complican operaciones
Matthias Winkenbach, director de Investigación del MIT Center for Transportation & Logistics, destacó la llegada del LIFT Lab al Tec y señaló que las cadenas de suministro son cada vez más complejas por el crecimiento del comercio electrónico, la personalización de productos y la incertidumbre geopolítica.
“Lo hermoso de LIFT Lab es que conecta estas dos grandes causas, el impacto económico y el impacto social, con el rigor académico y métodos de investigación de vanguardia”, señaló el investigador.
En su conferencia From Point Solutions to Systems: AI for Manufacturing and Supply Chains, explicó que las expectativas de entregas cada vez más rápidas pueden ser abordadas por la IA. La herramienta tiene el potencial para ayudar a las organizaciones como construir sistemas capaces de coordinar múltiples operaciones en las cadenas de suministro.
“La siguiente gran frontera ya no es otra solución puntual. La siguiente gran frontera son los sistemas”, dijo.
El objetivo: 300,000 tiendas
Para Josué Velázquez, este espacio tiene un alto potencial de impactar a las comunidades que dependen de las micro y pequeñas empresas como fuentes de empleo y de ingresos. “Sí queremos impactar a la industria, pero también queremos impactar a quienes más lo necesitan, que son las comunidades vulnerables”.
Una de las metas es que, en tres años, la investigación que se realice en el laboratorio logre impactar unas 300,000 tiendas a través de la implementación de soluciones tecnológicas y capacitación.
Velázquez agregó que el éxito del LIFT Lab no se medirá por el número de herramientas o proyectos, sino por su capacidad para fortalecer a uno de los sectores más importantes de la economía regional. El indicador final, afirmó, es que las empresas sobrevivan y crezcan.
“Me gustaría ver algún día que ese sector es precisamente el que está generando el mayor crecimiento económico de nuestro país. Y ahí nos daremos cuenta de que el cambio verdadero”, dijo el director del AIMS.
El Grupo Educativo ha sido un socio clave a través de la participación de profesores y miles de estudiantes del Tec y de Tecmilenio en trabajo de campo y proyectos de investigación. El relanzamiento de este laboratorio, ahora como una de las iniciativas del AIMS, se realizó durante el MIT LIFT Lab Research Fest @ Tec 2026.
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