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¿Puede una voz artificial enseñarnos a hablar con intención?

Un estudio con alumnos de preparatoria muestra que escuchar versiones de su voz creadas con IA les ayuda a comunicarse de forma más consciente, expresiva y con intención.
fotoarte que representa la comunicación apoyada con computadora
La inteligencia artificial puede convertirse en una herramienta para analizar cómo la entonación, las pausas y el ritmo influyen en la forma en que nos comunicamos. (Ilustración: Getty Images)

Por Lidia Fabián Acevedo y Tania Mireles Amador

En un salón de preparatoria, un grupo de estudiantes escucha su propia voz… pero no es exactamente la suya, es una versión generada con inteligencia artificial. 

Al principio, lo que sorprende es lo real que suena, pero pronto ocurre algo más interesante: los estudiantes comienzan a notar matices que antes pasaban desapercibidos, como la entonación, las pausas y la emoción

Por primera vez, no solo escuchan lo que dicen, sino cómo lo dicen. Esa fue la base de una experiencia educativa que buscaba responder una pregunta sencilla, pero profundamente humana: ¿es posible enseñar a hablar con intención en la era digital?

En muchos contextos educativos, hablar se entiende como una habilidad espontánea. Sin embargo, comunicar con intención; es decir, transmitir ideas, emociones y propósitos de manera consciente, es un proceso completo que rara vez se enseña de forma explícita. 

En este escenario, la inteligencia artificial comenzó a explorarse como un fin en sí mismo y como una herramienta para mediar en ese proceso. 

A través del uso de una plataforma de generación de voz, un grupo de estudiantes de PrepaTec trabajaron en la creación de guiones que posteriormente fueron transformados en audio con inteligencia artificial. 

Este ejercicio permitió que escucharan activamente versiones de su discurso y que pudieran identificar cómo la entonación, el ritmo y la carga emocional son relevantes para cualquier acto comunicativo y, a su vez, reconocieron que la voz de la IA, para sonar real, requiere de conocimientos básicos sobre la escritura, como puntuación y gramática. 

Lo relevante no era que la voz sonara perfecta, sino que el audio funcionara como reflejo de la intención comunicativa de sí mismos. El ejercicio provocó un cambio importante: los estudiantes dejaron de ver la comunicación oral como algo automático y comenzaron a analizarla. Escuchar su propio discurso, mediado por una voz artificial, les permitió identificar inconsistencias entre lo que querían decir y lo que realmente transmitían.

Entre lo humano y lo artificial 

El estudio se llevó a cabo con 147 estudiantes de nivel medio superior. Al comparar su desempeño con el del grupo que no utilizó inteligencia artificial, se observaron diferencias relevantes. 

Los estudiantes que trabajaron con esta herramienta mostraron un aumento en la motivación: la posibilidad de escuchar su voz transformada generó mayor interés y compromiso con la actividad. 

También se registraron mejoras en el desempeño académico, con diferencias que alcanzaron hasta un 12.7% en algunos indicadores. Las evaluaciones reflejaron avances en la capacidad de estructurar mensajes, modular la voz y transmitir emociones de manera más clara. 

Sin embargo, uno de los hallazgos más significativos fue cualitativo: los estudiantes comenzaron a reconocer la importancia de la intención al momento de comunicarse. 

Uno de los aspectos más interesantes de la experiencia fue la relación entre voz y emoción. Al trabajar con audios, los estudiantes no solo se enfocaron en el contenido de sus mensajes, sino en la manera en que estos son percibidos. 

Esto abrió una reflexión clave: comunicar es transmitir información y generar efectos en quienes escuchan. 

En algunos casos, los estudiantes identificaron que la inteligencia artificial lograba reproducir entonaciones básicas, pero tenía dificultades para expresar emociones complejas o matices más sutiles. 

Esta limitación fue un punto de partida para discutir qué hace que una voz no sea verdaderamente humana. Así, la tecnología ayudó a delimitar la expresión humana. 

La experiencia también planteó preguntas éticas y pedagógicas: ¿hasta qué punto es válido utilizar la inteligencia artificial para producir mensajes? ¿Cuál es el papel del estudiante en un proceso mediado por la tecnología?

Lejos de promover el uso automático de la inteligencia artificial, el trabajo en el aula se centró en el uso consciente y reflexivo. Los estudiantes generaban audios y analizaban sus decisiones de escritura, cuestionaban los resultados y reconocían los alcances y limitaciones de la IA. 

En este contexto, la inteligencia artificial se convirtió en un espacio de diálogo, más que en una solución. 

Escuchar(se) y sus beneficios

En un entorno donde gran parte de la comunicación ocurre a través de pantallas, aprender a hablar con intención se vuelve más relevante que nunca. 

Se trata solo de decir algo correctamente y de comprender el impacto de lo que se dice. 

Cuando los estudiantes comienzan a escucharse con atención, algo cambia: reconocen sus emociones, ajustan su discurso y se vuelven más conscientes de su relación con los otros. En ese proceso, la comunicación deja de ser automática y se convierte en un acto de cuidado. 

Tal vez la inteligencia artificial no puede enseñarnos a ser humanos, pero sí puede ayudarnos a detenernos, a escuchar y a comprender que en la forma en que hablamos también se construyen vínculos, memoria y bienestar.

Referencia principal 

Fabián Acevedo , L., & Mireles Amador, T. P. (2026). Generación de audios con intención comunicativa en interacción con la inteligencia artificial. Ciencia Latina Revista Científica Multidisciplinar, 10(2), 616-641. 

Autoras

Lidia Fabián Acevedo. Profesora de la Preparatoria del Tecnológico de Monterrey Campus CDMX, desde hace dos décadas. Docente apasionada de las letras, la historia y la educación. Ha explorado el vínculo entre literatura, cultura y docencia. Su trabajo ha sido publicado en distintas revistas académicas y culturales.

Tania Mireles Amador. Es profesora de español y literatura en la Preparatoria del Tec de Monterrey, Campus Sonora Norte. Docente interesada en literatura, ética, feminismo e innovación educativa. Ha colaborado en proyectos de investigación y formación relacionados con identidad, feminismo, migración y violencia política en medios de comunicación.

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