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Pesticidas en Chapala: la apuesta científica por limpiarlo con microalgas

Investigadores analizan la capacidad de las microalgas para absorber metales pesados y degradar pesticidas en el Lago de Chapala.
Panorámica de Lago de Chapala
El escurrimiento agrícola ha llevado pesticidas y metales pesados al lago de Chapala, afectando la fauna acuática, contaminando los sedimentos y poniendo en riesgo la salud de las comunidades cercanas. (Foto: Getty Images)

Por Alejandra Treviño Carrión | Ciencia Amateur
Autora revisora  Mariana Martínez Ávila 

El Lago de Chapala, ubicado en el occidente de México, ha sido durante generaciones una fuente de alimento, agua potable y un sentido de pertenencia para las comunidades que lo rodean. Según la Comisión Nacional del Agua (Conagua), el lago abastece de agua potable a más de cuatro millones de personas [1]. 

Sin embargo, el escurrimiento de los campos agrícolas cercanos ha llevado pesticidas y metales pesados hasta el lago,  alterando el delicado equilibrio de su ecosistema. Las poblaciones de peces han disminuido, las aves migratorias se han alejado y los sedimentos tóxicos cubren el fondo del lago. 

Estudios muestran que esta contaminación ha tenido un impacto directo en la salud de la población, con un  aumento en los casos de daño renal infantil y la exposición a metales pesados como el mercurio [2][3].  

Del laboratorio al lago

Un estudio del Tec de Monterrey investiga cómo las microalgas que habitan en el lago pueden absorber metales pesados y descomponer residuos de pesticidas. Dado que son microorganismos que pueden actuar como filtros vivos que limpian el agua y devuelven el oxígeno al ecosistema mediante el proceso de fotosíntesis. 

La eficacia de las microalgas para la biorremediación de pesticidas ha sido ampliamente documentada en la  literatura científica internacional [4] [5]. La propia naturaleza podría tener la clave para sanar el daño que  hemos causado 

El equipo recolecta muestras de ocho sitios diferentes alrededor del Lago de Chapala para identificar qué  especies nativas de microalgas toleran y degradan los pesticidas con mayor eficacia. En el laboratorio,  exponemos estas algas a concentraciones crecientes de contaminantes y seleccionamos las cepas que continúan prosperando.

Las cepas más resistentes se cultivan cuidadosamente para reintroducirlas en el lago. Una vez liberadas, se espera que actúen como un sistema natural de tratamiento: purificando el agua, restaurando los  niveles de oxígeno y favoreciendo el regreso de la vida acuática. 

La contaminación por pesticidas, como el glifosato, ha sido reportada en comunidades agrícolas cercanas al  lago, donde incluso se ha detectado su presencia en muestras de orina infantil [6]. 

Estos hallazgos refuerzan  la urgencia de soluciones biológicas sostenibles que limpien el ecosistema sin generar nuevos contaminantes. 

El uso intensivo de pesticidas afecta la salud y el ambiente cuando estos químicos alcanzan cuerpos de agua lacustres; estudios recientes muestran que las microalgas nativas pueden degradarlos y absorberlos. (Cortesía de Alicia Treviño)

Un ecosistema en peligro

De tener éxito, este proyecto podría beneficiar directamente a las familias locales. Un agua más limpia significa  personas más sanas, alimentos más seguros y una actividad económica renovada a través de la pesca y el  turismo. 

También podría servir de modelo para otros cuerpos de agua contaminados en Latinoamérica, demostrando  que las soluciones biotecnológicas sostenibles pueden ser simples y eficaces. 

Para quienes trabajamos en el proyecto, el Lago de Chapala representa más que un desafío científico; es un símbolo de cultura y comunidad. Restaurarlo significa devolverle la vida a toda una región. 

El proyecto del Lago de Chapala ejemplifica cómo la biotecnología puede trabajar en conjunto con la  naturaleza, utilizando organismos vivos en lugar de químicos sintéticos. 

Sin embargo, la participación y la  concienciación de la comunidad cercana al Lago de Chapala también son necesarias para el uso adecuado, y , de ser posible, menos tóxico, de pesticidas en los campos agrícolas. 

Referencias 

  1. Comisión Nacional del Agua (CONAGUA). (2023). Situación del Subsector Agua Potable, Alcantarillado y  Saneamiento en México. Gobierno de México. 
  2. [2] Ruiz-Velazco, N. G., Lozano-Kasten, F. J., Guzmán-Torres, H., & Mejía-Sánchez, A. I. (2022). Social  Determinants and Chronic Kidney Disease of Undetermined Origin in Childhood: Families’ Understanding in  Lake Chapala, Mexico. Frontiers in Nephrology, 2, 962887. 
  3. Trasande, L., Cortes, J. E., Landrigan, P. J., Abercrombie, M. I., Bopp, R. F., & Cifuentes, E. (2010).  Methylmercury Exposure in a Subsistence Fishing Community in Lake Chapala, Mexico: An Ecological  Approach. Environmental Health, 9(1). 
  4. Greque de Morais, M., Zaparoli, M., Lucas, B. F., & Vieira Costa, J. A. (2022). Microalgae for Bioremediation  of Pesticides: Overview, Challenges, and Future Trends. In Algal Biotechnology (pp. 63–78). Elsevier.  
  5. Chisti, Y. (2021). Harnessing Microalgae for Environmental Biotechnology. Biotechnology Advances, 49,  107752. 
  6. Lozano-Kasten, F., Sierra-Díaz, E., Chávez, H. G., Peregrina Lucano, A. A., Cremades, R., & Pinto, E. S. (2021).  Seasonal Urinary Levels of Glyphosate in Children From Agricultural Communities. Dose Response, 19(4).  
Autora

Alejandra Treviño Carrión. Estudiante del Doctorado en Biotecnología en el Tecnológico de Monterrey e integrante del equipo de investigación que revisa el uso de microalgas para la limpieza del Lago de Chapala. 

Revisora

Mariana Martínez Ávila, profesora investigadora de la Escuela de Ingeniería y Ciencias del Tec de Monterrey. Es miembro del Sistema Nacional de Investigadores nivel 1, miembro de AMECA y SheSTEM, con experiencia internacional en Bélgica y España.

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