EN

|

ES

La dieta keto acelera el envejecimiento de nuestros órganos, dice nuevo estudio

Puede acelerar el envejecimiento del corazón, hígado y cerebro, aumentando el riesgo de cáncer, de acuerdo con investigadores de la Universidad de Texas.
Imagen de un plato con proteínas: huevo, tocino y pescado.
La dieta keto se ha hecho popular para bajar de peso, pero inicialmente fue planeada para la atención de pacientes con diabetes y epilepsia refractaria. (Foto: Getty Images)

Una investigación publicada en la revista Science Advances revela que seguir una dieta cetogénica −también llamada keto−, consumida por un largo periodo, puede acelerar el envejecimiento de las células de nuestros órganos, lo cual aumenta el riesgo de enfermedades cardíacas, renales y cáncer. 

Sin embargo, en diferentes experimentos con ratones también descubrieron que este envejecimiento puede ser reversible si se cambia a una dieta estándar e incluso puede prevenirse si se sigue una dieta keto, pero de forma intermitente.

La dieta cetogénica induce la senescencia celular dependiente de p53 en múltiples órganos, fue un estudio realizado por más de 20 investigadores del Centro de Ciencias de la Salud de la Universidad de Texas en San Antonio (UT Health San Antonio), liderados por David Gius, profesor del Departamento de Oncología Radioterápica de la Facultad de Medicina y director asociado de cáncer para investigación traslacional en el Mays Cancer Center. 

Primero, ¿qué es la senescencia? En el ámbito de la biología, abarca el envejecimiento de las células hasta que dejan de dividirse, pero no mueren, entran en una especie de “estado zombi”.

Estas células permanecen en los tejidos, con el tiempo se van acumulando en mayores cantidades y “liberan sustancias dañinas que producen inflamación y lesiones en las células vecinas. La senescencia cumple una función en la formación del cáncer y otras enfermedades”, menciona el sitio web del Instituto Nacional del Cáncer de EU.

Segundo, ¿a qué se refieren los investigadores con p53? Conocido como “guardián del genoma” o “supresor de tumores”, es un gen que da origen a una proteína que se encuentra en el núcleo de las células y se activa cuando estas sufren daños en su ADN, ante oncogenes activados y en respuesta a ciertas señales de estrés. 

“En su función normal ayuda a prevenir el desarrollo de cáncer y las mutaciones en el gen p53 son una de las anomalías genéticas más comunes en los cánceres humanos”, señala el sitio web de la Universidad de Navarra.

Aclarados estos conceptos, pasemos a la dieta cetogénica, basada en un alto consumo de grasas (mayor al 70%) y baja en carbohidratos, que ha demostrado ser eficaz en el tratamiento de la epilepsia refractaria y se investigan sus efectos positivos en las enfermedades neurodegenerativas, aunque desde hace algunas décadas ha ganado adeptos por sus efectos en la pérdida de peso. 

¿Cómo fue el estudio que demuestra que dieta keto acelera el envejecimiento?

David Gius, líder de la investigación, dice que 13 millones de estadounidenses siguen una dieta keto y junto a su equipo, buscaron entender el impacto que este plan alimenticio tiene sobre el gen p53 y sus implicaciones en la senescencia celular, según una nota publicada en el sitio web de la Universidad de Texas.

Durante la investigación, ratones de diferentes edades (seis, 16, 24 y 52 semanas) fueron alimentados por tres semanas con una dieta cetogénica, donde el 90% de sus calorías procedían de grasas y menos del 1% de carbohidratos. 

Por otro lado, un grupo control recibió una dieta estándar en la que 17% de las calorías procedían de grasas y el 58% eran carbohidratos. 

Luego, se analizaron muestras de tejido de sus corazones, riñones, hígados y cerebros a fin de conocer el estado de sus células. 

Los ratones que siguieron una dieta cetogénica, sin importar su edad, tenían mayores niveles de la proteína liberada por el p53, que puede activarse con el estrés, y presentaron más células senescentes en sus órganos que los que llevaron una dieta estándar.

En los riñones, por ejemplo, los animales alimentados con dieta cetogénica tenían, en promedio, cuatro veces más cantidad de un marcador de senescencia celular que los que consumieron una dieta regular.

Dado que las células senescentes aumentan con la edad, los resultados de esta investigación sugieren que la dieta cetogénica podría acelerar el envejecimiento de los órganos, aumentando el riesgo de enfermedades cardíacas, cáncer y diabetes tipo 2. 

¿La senescencia generada por la dieta keto es reversible?

Sí, de acuerdo con esta investigación, la senescencia celular inducida por una dieta keto depende del tiempo y es reversible: Sometimos a ratones a este régimen por siete días, luego volvieron a una dieta normal y observamos que después de una semana disminuyen los niveles de p53, p21 y SA-β-gal (que inducen a la senescencia) y continúan bajando hasta el rango de control después de dos o tres semanas. 

El estudio también probó el administrar un senolítico (un fármaco) que elimina selectivamente las células senescentes uniéndose e inhibiendo múltiples proteínas antiapoptóticas, en ratones que habían seguido una dieta cetogénica por 21 días

Los resultados mostraron que, cuando se aplicó el fármaco por siete días inmediatamente después de terminar la dieta keto, se eliminaron con éxito la mayoría de las células senescentes, pero en los que fueron tratados después de una semana de haber concluído el régimen alimenticio aún presentaron niveles altos de senescencia. 

Finalmente, los investigadores evaluaron si una dieta cetogénica intermitente evitaría la activación de p53 y la senescencia celular. Para ello, alimentaron a los ratones con una dieta keto durante cuatro días y la alternaron con una estándar por siete días durante tres ciclos. 

Otros dos grupos recibieron por 31 días una dieta cetogénica (control positivo) y una estándar (control negativo). A diferencia de la dieta keto sostenida, la intermitente no aumentó el p53 ni la senescencia celular

¿Cuál es la importancia de esta investigación?

Este tipo de planes alimenticios han resultado positivos en el tratamiento de ciertas enfermedades, pero hay controversia en sus efectos a largo plazo

Citando un estudio de 2020, los investigadores de la Universidad de Texas señalan que a corto plazo, la dieta keto puede mejorar el metabolismo mediante la activación de células inmunes residentes, específicas del tejido, aunque continuada a largo plazo induce a la inflamación sistémica, la obesidad y la intolerancia a la glucosa. 

Basados en este paper, los investigadores buscaban profundizar en los efectos perjudiciales que podría tener a largo plazo: “Nuestros experimentos han demostrado que una dieta cetogénica puede inducir a la señalización de p53 a través de la activación de AMPK combinada con la inactivación de MDM2 mediante la escisión de caspasa-2, lo que en última instancia conduce a un aumento en p21 y senescencia celular en múltiples órganos”.

“Debido a que observamos que estos cambios en órganos clave como el corazón y los riñones, donde la acumulación de células senescentes puede contribuir a la inflamación y toxicidad sistémicas, creemos que tienen implicaciones clínicas importantes”.

Otro de los hallazgos importantes de esta investigación está en que la dieta keto aplicada de forma intermitente puede ser más fácil de cumplir para los pacientes y mejorar los parámetros de salud sin el riesgo de la senescencia celular que se presenta en este tipo de dietas consumidas a largo plazo. 

Gius y su equipo reconocen que se necesitan más estudios que se sumen a esta investigación “para determinar si una dieta cetogénica intermitente podría ser beneficiosa en humanos y para qué condiciones, así como el régimen óptimo para cada paciente”.

¿Te interesó esta historia? ¿Quieres publicarla?  Contacta a nuestra editora de contenidos para conocer más [email protected].

Notas relacionadas
Videos
Reproducir vídeo

¿Te gustó este contenido? ¡Compártelo!

Autor