La obesidad es una de las crisis de salud pública más complejas del siglo XXI y afecta de forma desproporcionada a algunas poblaciones, como a los latinos que viven en Estados Unidos. Aunque se ha estudiado poco, sabemos que influyen elementos como la genética, el entorno alimentario y las condiciones socioeconómicas.
Para entender este fenómeno a profundidad, investigadores de la Arizona State University (ASU) y el Institute for Obesity Research (IOR) del Tec de Monterrey desarrollaron un repositorio abierto de evidencia científica sobre obesidad en latinos que viven en Estados Unidos.
“Hicimos una revisión por pares muy estricta”, dice Victoria Palafox, investigadora postdoctorante del IOR que participó en el proyecto. “No es como que solo googleamos las palabras clave y salieron estos artículos”.
El resultado es el Repositorio Global de Investigación Nutricional para Poblaciones Hispanas/Latinas, una plataforma de datos accesible a cualquier persona —sin ningún costo—, que permite explorar cientos de estudios sobre los factores que influyen en el desarrollo de la obesidad en poblaciones latinas que residen en Estados Unidos.
La plataforma cuenta con distintos filtros que permiten acotar la búsqueda al hacer nuevas preguntas de investigación. Esto no solo democratiza el conocimiento, sino que evita duplicar esfuerzos y acelera la generación de evidencia.
En un contexto donde se publican miles de estudios cada año, contar con evidencia curada y comparable es clave para avanzar.
“No se trata solo de tener información, sino de saber que fue revisada minuciosamente y cumple con estándares de calidad”, dice Natalia Soto, estudiante de doctorado de Ciencias Biomédicas en el Tec de Monterrey y coordinadora del equipo del IOR que estuvo detrás de este proyecto.
Ciencia abierta para estudiar obesidad en latinos
El repositorio se desarrolló a partir de una revisión sistemática de la literatura científica. En una primera etapa, el equipo, compuesto por investigadores y estudiantes de ambas instituciones, identificó alrededor de 8,000 artículos potencialmente relevantes.
Tras aplicar criterios estrictos —como que se enfocaran en población latina, incluyeran factores nutricionales y fueran estudios originales en humanos— la cifra se redujo a aproximadamente 800 estudios de alta calidad.
Cada artículo fue evaluado mediante un proceso de revisión por pares entre equipos de ambas instituciones. Esto implicó no solo verificar si cumplía con los criterios, sino también discutir discrepancias y llegar a un consenso sobre si incluirlo o no. “Hubo discordancias; a lo mejor el equipo del Tec decía ‘este artículo sí va’, pero el de ASU decía que no”, recuerda Palafox.
Este nivel de escrutinio garantiza que la información del repositorio sea confiable, comparable y útil para la toma de decisiones. Además, al reunir evidencia bajo criterios homogéneos, permite identificar con mayor claridad patrones, vacíos de conocimiento y factores de riesgo.
“Puedo ver que hay un problema que se repite con cierta frecuencia y que no existen las políticas públicas o intervenciones para resolverlo, por ejemplo”, señala Soto.
Obesidad en latinos: una población subrepresentada
Uno de los mayores aportes del proyecto es que se enfoca en una población que históricamente ha estado subrepresentada en la investigación: los latinoamericanos que emigran a Estados Unidos.
“Creo que sí habría que identificar factores de riesgo específicos para esa población que está siendo muy vulnerada en cuanto a los niveles de obesidad que hay”, señala Palafox.
Cerca del 46% de los adultos latinos en Estados Unidos viven con obesidad. En menores, la cifra ronda el 26%. En comparación, en población blanca la prevalencia es de aproximadamente 14%.
Los latinos que radican en Estados Unidos enfrentan cambios drásticos en su entorno, como un acceso exacerbado a alimentos ultraprocesados, falta de acceso a alimentos saludables y accesibles, condiciones laborales y económicas distintas, así como falta de lugares seguros para la actividad física.
El repositorio permite analizar cómo estos factores interactúan con predisposiciones genéticas y hábitos. Un ejemplo es que el entorno obesogénico característico de Estados Unidos puede detonar riesgos latentes en estas poblaciones.
“Está descrito en la literatura que, por ser de Latinoamérica, tenemos variantes genéticas asociadas con esta y otras enfermedades metabólicas”, apunta Soto.
Del repositorio a políticas públicas contra la obesidad
La base de datos está pensada como un punto de partida y, actualmente, los equipos ya están trabajando en artículos científicos derivados, como una revisión enfocada en obesidad en niños y adolescentes —una etapa crítica en donde se forman hábitos de salud— de esta población.
También, planean seguir actualizando el repositorio cada cierto tiempo, para mantener activa y actualizada la base de datos.
Las investigadoras destacan que el archivo también podría servir como modelo para desarrollar bases de datos similares sobre otros problemas de salud pública, como enfermedades cardiovasculares, neurodegenerativas y distintos tipos de cáncer.
“Lo que sigue es llevar esta información a la acción”, dice Soto. Con una base sólida de evidencia, el repositorio podría facilitar intervenciones más efectivas y políticas públicas mejor dirigidas. El proyecto abre una nueva vía para entender y combatir la obesidad en comunidades latinas, una población clave en la salud pública de Estados Unidos.
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