×

Suscríbete a nuestro boletín semanal

Suscribirme

EN

|

ES

Buscar

Lo que miles de pacientes revelaron sobre el tipo de alimentación y riesgo cardiovascular

El investigador Miguel Ruiz Canela presentó evidencia científica de ensayos sobre nutrición y estilo de vida y su impacto en prevenir enfermedades.
alimentacion y habitos saludables
Seguir una dieta rica en vegetales aún cuando ya ocurrió algún evento cardiovascular previene su repetición, según estudios realizados en España. (Ilustración: Blair Frame)

“Lo que está claro es que, si algo influye en la prevención y queremos detener esta pandemia de obesidad, es la dieta”, señaló  Miguel Ruiz Canela, director del Departamento de Medicina Preventiva y subdirector del Instituto de Nutrición y Salud de la Universidad de Navarra en su conferencia El papel de la nutrición y los estilos de vida en la prevención de la enfermedad cardiometabólica. 

Durante su participación en el marco del Congreso Internacional de Investigación sobre Obesidad 2026, del Institute for Obesity Research del Tecnológico de Monterrey, Ruiz Canela presentó la evidencia de estudios experimentales en España que muestran cómo los cambios asociados con la dieta mediterránea reducen el riesgo de padecer eventos cardiovasculares hasta en un 30%.

Miguel Ruiz Canela ofreció una conferencia durante el Congreso Internacional de Investigación sobre Obesidad 2026, sobre su investigación centrada en la dieta mediterránea, los estilos de vida y la salud. (Foto: Alejandro Salazar / TecScience)

Sobre la dieta mediterránea y sus beneficios

“La dieta mediterránea es uno de los patrones de dieta con mayor evidencia científica en el mundo, consigue reducir el riesgo de enfermedad cardiovascular y la incidencia de diabetes”, explicó. “No es una dieta vegetariana, pero sí es una que tiende hacia un consumo rico en verduras”.

La diabetes y las enfermedades cardiovasculares están entre las principales causas de morbimortalidad en el mundo. Reportes de la Organización Mundial de la Salud indican que cada año se registran alrededor de 20 millones de muertes debido a estos problemas asociados con factores de riesgo como obesidad, alimentación poco saludable, la falta de actividad física y el consumo de tabaco y alcohol.

Ruiz Canela ha estudiado este tipo de dieta mediterránea que prioriza alimentos vegetales y grasas saludables, reduce el consumo de carnes rojas y productos ultraprocesados— .

Uno de los grandes retos con este concepto es que en su nombre lleva la palabra “dieta”, que para muchas personas suele asociarse con restricciones alimentarias. Por ello, un patrón saludable de este tipo también debe ser placentero y sostenible a largo plazo; de lo contrario, las personas podrían terminar abandonándolo.

La prevención primaria y secundaria implican un cambio de hábitos

Ruiz Canela compartió resultados de estudios sobre esta dieta y salud cardiometabólica en los que ha colaborado en ese país como PREDIMED (Prevención con dieta mediterránea) y PREDIMED Plus, así como el ensayo PREDIMAR (Prevención con dieta mediterránea de arritmias recurrentes en pacientes con fibrilación auricular) del cual es el investigador principal.

Durante varios años, estos estudios analizaron a miles de personas con alto riesgo cardiovascular para evaluar cómo cambios en la alimentación, la actividad física y otros hábitos de vida podían prevenir enfermedades frecuentemente relacionadas.

Destacó que incluso en algunos de estos ensayos el objetivo no era la reducción de peso, sino mejorar la calidad de la alimentación y sostener hábitos saludables a largo plazo.

En ese sentido, Ruiz Canela señaló que hay estudios que se centran en prevención primaria, es decir, con intervenciones antes de que ocurra un evento cardiovascular, donde se estudia a personas con obesidad, diabetes, hipertensión o síndrome metabólico, y otros de prevención secundaria, que buscan intervenir después de que ya ocurrió uno, para evitar que vuelvan a tener complicaciones.

El experto señala que estos estudios son importantes porque demuestran que es posible modificar hábitos y estilos de vida a largo plazo; porque generan evidencia científicamente sólida para establecer una relación entre los cambios y la reducción de riesgo cardiovascular; y porque permiten evaluar la efectividad de las intervenciones en escenarios reales y los pacientes deciden cómo integrar esos hábitos en su vida.

Miguel Ruiz Canela es el investigador principal del ensayo PREDIMAR que estudia si la dieta mediterránea puede ayudar a evitar que pacientes con arritmias cardíacas vuelvan a tener complicaciones. (Foto: Alejandro Salazar / TecScience)

¿Es viable implementar la dieta mediterránea en México y realizar estudios similares?

En entrevista para TecScience, Ruiz Canela señaló que no se trata de replicar por completo la dieta mediterránea, sino que sus principios se pueden adaptar a los ingredientes, tradiciones y dinámicas culturales de cada región.

“Hay que buscar esa identidad cultural, esos alimentos autóctonos o cercanos. La característica común debe ser que las plantas o alimentos de origen vegetal estén muy frecuentes en el día a día”, dijo. Además, “educar a la población para reducir algunos alimentos que sabemos que se comen en exceso, como pueden ser las carnes rojas y las carnes procesadas”.

Sobre la posibilidad de replicar investigaciones similares, señaló que este tipo de proyectos requieren de estrategias de financiamiento que les permitan operar durante varios años y de la colaboración entre instituciones públicas y privadas, así como centros y grupos de investigación. 

El experto también reflexionó sobre cómo herramientas de análisis de datos e inteligencia artificial, junto con enfoques como la metabolómica, pueden potenciar la investigación hacia una nutrición personalizada y entender por qué ciertos patrones de alimentación funcionan mejor en algunas personas.

Hacia el cierre de su ponencia, Ruiz Canela señaló que si bien hoy muchas personas viven en entornos “obesogénicos” donde hay factores económicos y sociales que complican seguir hábitos saludables, es posible hacerles frente con un enfoque integral del estilo de vida, donde además de una alimentación adecuada y la actividad física, se tomen en cuenta otras variable que influyen en la salud como el sueño, el manejo del estrés, las relaciones sociales y las adicciones.

“Cualquier mejora que uno pueda incorporar en su día a día puede tener muchos beneficios”, dijo el investigador. “Cuando uno consigue una reducción de peso con su propio estilo de vida, se encuentra mejor, duerme mejor. Entonces dice: ‘quiero seguir así’”.


¿Te interesó esta historia? ¿Quieres publicarla? Contacta a nuestra editora de contenidos para conocer más marianaleonm@tec.mx

Notas relacionadas
Videos

Te sugerimos:

Ilustración de ADN y figuras humanas que representan un repositorio de estudios sobre obesidad en latinos que viven en Estados Unidos.
Un repositorio abierto reúne evidencia científica revisada por pares para entender los factores de riesgo de obesidad en latinos que viven en Estados Unidos y traducirlos en políticas públicas e intervenciones de salud.

¿Te gustó este contenido? ¡Compártelo!

Autor

Picture of Ricardo Treviño