En la actualidad, millones de personas diabéticas dependen de inyecciones de insulina diarias para controlar su glucosa en sangre. Frente a esto, un grupo de investigadores busca trasplantar islotes pancreáticos en la cámara anterior del ojo.
Los islotes pancreáticos son cúmulos de células dentro del páncreas que producen hormonas, como la insulina, el trasplante de estos se ha convertido en una terapia alternativa que ayuda a los pacientes a restaurar la capacidad del cuerpo de producir esta hormona.
Tradicionalmente, estos se extraen de un donante cadavérico, se cultivan y aíslan y después se inyectan en el hígado del paciente; sin embargo, suelen ir acompañados de inmunosupresores para evitar que el trasplante sea rechazado.
Por ello, investigadores alrededor del mundo han buscado alternativas, como hacer el trasplante en el ojo. “Entre el iris y la córnea está la cámara anterior”, dice Judith Bernal, especialista posdoctoral del Institute for Obesity Research. “Tiene un sistema inmunológico privilegiado donde es más difícil que exista un rechazo”.
El ojo, al estar semiaislado tiene características inmunológicas especiales que no solo reducen la necesidad del uso de inmunosupresores, sino que permiten que los islotes proliferen y perduren.
Bernal, junto con Hugo Alves, de TecSalud, Per-Olof Berggren, profesor distinguido invitado de la Escuela de Medicina y Ciencias de la Salud (EMCS) y de la Faculty of Excellence, y otros colaboradores, busca traer esta tecnología a México.
Recientemente, Bernal recibió el Premio L’Oréal-UNESCO Para las Mujeres en la Ciencia, uno de los reconocimientos más importantes para investigadoras jóvenes del país.
Una nueva plataforma para estudiar enfermedades y tratamientos avanzados
El proyecto de Bernal no solo busca ofrecer una alternativa terapéutica para la diabetes tipo uno ─y en casos extremos diabetes tipo dos─, sino que también propone una nueva plataforma experimental para estudiar la señalización celular, el metabolismo y las respuestas inflamatorias de los islotes, lo cual podría impulsar terapias avanzadas en el futuro.
“Podemos ver, a través del microscopio, cómo va cambiando el islote ante distintos tratamientos y cómo se va modificando la enfermedad a la par”, explica la investigadora.
Esto permitiría monitorear en tiempo real cómo responden estos a distintos fármacos y qué factores afectan su supervivencia.
Además de los islotes pancreáticos, también buscan inyectar esferoides de cáncer pancreático y cáncer hepático. Los esferoides son agregados tridimensionales (3D) de células tumorales que imitan la estructura de los tumores reales.
“El ojo nos da una ventana cristalina para monitorear cómo se comporta el tumor”, dice Bernal.
Por si fuera poco, también quieren utilizar la plataforma para estudiar organoides ─estructuras tridimensionales en miniatura similares a órganos hechas en el laboratorio─ para estudiar en tiempo real tratamientos, medicamentos e intervenciones.
Así, la cámara anterior se convierte en un laboratorio donde se pueden desarrollar tratamientos avanzados y personalizados para la diabetes, el cáncer y otras enfermedades.
Tecnologías innovadoras para la vida real
Los trasplantes en la cámara anterior del ojo son raros a nivel global y solo existen en algunos centros de investigación. En México no existen hasta la fecha.
Hasta ahora, Bernal y su equipo se encuentran en la parte experimental del proyecto, estandarizando la extracción de los islotes, la creación de esferoides, así como los trasplantes en modelos animales.
“Estamos analizando cuántos islotes se requieren para que se produzca una reacción positiva, por ejemplo”, cuenta Bernal.
En su ambicioso plan, para finales de 2026, estarían realizando los primeros trasplantes en pacientes humanos.
“La idea es desarrollar nuevas tecnologías que no se queden a nivel de laboratorio, sino que tengan aplicabilidad”, dice Bernal.
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